Mientras el Gobierno del Estado, a través del Sub Secretario de Ganadería, se mantiene omiso.
Caseta zoosanitaria Paralelo 18 en Agua Dulce, opera con personal mínimo, anteponen el cobro de servicios que se refleja en recaudación millonaria, y provocan muerte en ganado, y perdidas económicas para productores.
Juan Rodríguez
Agua Dulce, Ver.- Lo que debería ser la principal seguridad para evitar el ingreso de enfermedades sanitarias en el ganado, como Gusano Barrenador del Ganado (GBN), se volvió un negocio millonario para (OIRSA) Organizmo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, perteneciente a SENASICA, del Gobierno Federal, y pese a las múltiples denuncias por muerte de ganado, falta de capacitación del personal, así como la burocracia al momento de prestar el servicio, la sub Secretaría de Ganadería no se ha pronunciado al respecto.
El Gobierno de la República tomó el control de la caseta Paralelo 18 ubicada en Agua Dulce, pues a finales del 2024 y principio de este año, hubo una alerta internacional por presencia de GBN, incluso el Gobierno de Estados Unidos, cerró la frontera con México, y se detuvieron las exportaciones, habiendo perdidas millonarias en todo el sector ganadero, y en el país, por lo que se presentaron acciones desde el 02 de diciembre del 2024 en el Estado de Veracruz, por parte del Gobierno del Estado, por lo que se buscó habilitar las 3 casetas sanitarias, para evitar el ingreso y propagación de Gusano Barrenador, sin embargo con el paso de los meses, la atención se fue perdiendo, y el resultado es el de mortandad en animales, cobros millonarios, tráfico en vias de comunicación, perdida hasta de 36 horas por el servicio y animales lesionados.
El problema «reventó», durante el inicio del fin de semana, pues eran tantas las jaulas de ganado, que tenía que hacer parada para que bajarán el ganado, lo bañaran, e inspecionaran, que hubieron filas de casi dos kilómetros hacia atrás y un kiloteo hacia delante, mientras los choferes perdían horas esperando su turno, dinero, en comida, combustible, y hasta pasaban inseguridad por algún asalto, o robo de refacciones o diésel, los transportistas reportaron la muerte de vacas a los productores, y estos a su vez, les pidieron expusieran el caso de forma pública, para exigir que alguien diera la cara y solucionara el problema, mientras que los casos iban en incremento.
Con el inicio de la semana, el problema fue en incremento, mientras que nadie por parte de SENASICA, hacia acto de presencia, nadie daba una respuesta por las pérdidas, y pese a que ya el caso había sido expuesto, el Gobierno del Estado, continuaba siendo omiso, el problema fue escalando, cuando introductores de ganado, de Chiapas, Tabasco, y otros estados, empezaron a sufrir la muerte de sus animales, los cuales tenían horas bajo el sol, en espera de recibir el servicio de baño, mismo que debía ser en la cámara de aspersión, que está instalada en la caseta zoosanitaria, sin embargo, el trabajo era hecho con una bomba de motor tipo mochila, lo que atrasa el servicio, no había inspección de lesiones, vacunación, ni se procuraba la salud animal, la razón principal por la que entró en operación la caseta, dejando claro que su funcionamiento es únicamente de recaudación económica para OIRSA.
Aquí el dato de los cobros y ganancia por día, semana, mes y año.
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En promedio pasan 50 jaulas al día, cada una transporta 80 animales, les cobran 60 pesos por el baño de animal, que es obligatorio, por jaula aplican un cobro de entre 4500 pesos y 4800, y al ser 50 jaulas diarias, cobran al rededor de 240 mil pesos, en una semana la recaudación es de 1 millón 680 mil pesos, en 30 días (un mes) la recaudación es de un aproximado de 7 millones 200 mil pesos y en un año de más de 86 millones 400 mil pesos.
Con las cantidades millonarias que se obtendrán, es para que hubiera mayor número de personal, más capacitado, equipos funcionando como la cámara de aspersión de baño, mayor vigilancia en animales heridos, y solo llevarse entre 25 y 35 minutos por jaula, y no las casi 2 horas desde que se acomodan las jaulas, bajan al ganado, y hasta lo lastiman.
Todo esto solo deja las dudas a los introductores, y transportistas afectados, sobre el negocio millonario que están viendo, sin importarles la salud de los Veracruzanos, con la finalidad de repartirse grandes sumas de dinero, por ello, decidieron alzar la voz, exigir a SENASICA una solución, y la intervención del Gobierno del Estado de Veracruz.
Ahora el caso escaló más arriba, pues los productores de Chiapas, y Tabasco acudieron a la caseta para manifestarse y exigir que se agilice el servicio, ya que nadie quiere hacerse responsable sobre la muerte de los animales, y los gastos exagerados.







